El pasado verano 2018, en Túnez, vivimos uno de los momentos más trágicos y difíciles desde que empezamos a navegar y esto sucedió fondeando. Ver los detailes aqui. Esto fue lo que nos llevó a replantearnos y a estudiar seriamente cómo se tiene que llevar a cabo un buen anclaje o lo que es lo mismo, un buen fondeo. Cuando compramos el barco, este ya tenía un ancla Rocna de 22Kg. con 70 m de cadena de 10 y varias "manos de hierro" y pensábamos que ya estábamos listos para fondear en cualquier sitio. Por nuestra falta de experiencia y por nuestra ignorancia no éramos conscientes de que fondear sin tomar TODAS las precauciones posibles podría llevarnos a una situación de auténtico riesgo.

Error 0: La distancia en el fondeo con nuestro amigo era correcta. Creemos que fue una falta de suerte encontrarnos a la deriva en su dirección. Obviamente, si hubiéramos estado a 500 metros en vez de a 150 esto nos habría dado más tiempo de reacción pero cuando viajas con otro velero no es muy práctico y realista ponerse tan lejos. Quizás lo habríamos hecho si hubiésemos tenido la mínima duda sobre lo que iba a suceder más tarde.

Error 1: Subestimar la fuerza y duración de las tormentas a finales de verano en el Mediterráneo a pesar de que vigilábamos y mirábamos todos los días el parte de meteorología el cual, en este caso,  anunciaba tormentas en tierra, a una quincena de km de donde nos encontrábamos.

  • Desconfiar al máximo de las tormentas y tomar el máximo de precauciones

Error 2: No haber reflexionado lo suficiente sobre la cadena del ancla y cuál era la estrategia del anterior propietario cuando fondeaba. Tras el incidente que sufrimos en Túnez hemos pensado mucho cómo mejorar el anclaje y hemos pedido muchos consejos sobre esto.

  • Cambiar la unión entre la cadena y el ancla por seguridad. Muchas personas nos aconsejaban poner dos anillas de 12 (nuestra cadena es de 10), pero después de varias semanas de prueba volvimos a un sistema pivotante ya que las anillas se bloqueaban a menudo a la hora de subir el ancla.
  • Redoblar la seguridad antes de llegar al molinillo; después de varios intentos nuestro fondeo actual consiste en asegurar la cadena antes de llegar al molinillo con un gancho "mano de hierro" y por detrás un cabo de Dynema atado a la cadena y agarrado a la cornamusa central. Si la "mano de hierro" saltase por alguna razón, el cabo cogería el relevo y oiríamos un metro de cadena desenrollarse. Otra solución que también intentamos fue un nudo de "bosse" con un cabo atado sobre la cornamusa.
  • Reforzar y alargar el cabo que une la cadena al velero, concretamente por un cabo de Dynema de 10 metros que, en caso de urgencia, podríamos cortar con un cuchillo y deshacernos de él rápidamente.

Error 3 : El motor estaba frío; de haber tenido el mínimo problema para arrancar las consecuencias habrían sido muy graves.

  • Con más 30 Knt, ahora mantenemos el motor caliente, incluso encendido si fuese necesario.

Error 4 : Haber fondeado a tan poca profundidad. Escoger 5 metros en vez de 2,5 metros habría sido más sensato. ¿Quizás habríamos tenido menos olas o menos grandes?. 

Al día de hoy, cuando fondeamos estamos siempre alertas y vigilantes ante cualquier imprevisto que pudiera surgir. 

Antes de comprar nuestro velero teníamos ya más o menos claro lo que buscábamos gracias a los consejos de buenos amigos navegantes. Buscábamos un monocasco (por presupuesto y solidez), que fuese de una marca con reputación de solidez (Nórdica por ejemplo) y que no tuviese la cubierta de teka. Aunque la cubierta de teka es muy bonita, con el sol se calienta mucho al punto de molestar cuando andas descalzo y además la cabina se recalienta haciendo que las noches tropicales sean desagradables. Y  si un día hay que volver a hacer todo la cubierta porque con el tiempo se estropea, cuesta mucho dinero y nosotros queríamos evitar gastos futuros e inútiles. (Según nuestra opinión).

Sin ningún conocimiento ni en navegación ni en bricolage decidimos optar por la compra de un velero ya preparado. Los alemanes que nos lo vendíeron volvían de un viaje de tres años por el Mediterráneo.

Sólo tuvimos que cambiar algunos elementos de seguridad, válidos para la bandera alemana pero no para la francesa. A modo de anécdota y para mostrar el “buen funcionamiento” de la reglamentación y de las administraciones Europeas, tuvimos que cambiar un salvavidas blanco por uno naranja y una balsa salvavidas italiana por una francesa. Tras ir descubriendo poco a poco que lo más complicado en los viajes son las leyes y reglamentos, pudimos hacer nuestra primera salida de 1,5 millas y a motor! Todo un logro para unos novatos!

Si no entendéis algunas palabras técnicas porque el mundo de la navegación no es el vuestro, no os preocupéis, yo también, escribiendo, voy descubriendo el significado de muchas de ellas.

En cuanto al aparejo, de momento, no hemos cambiado nada a lo existente. Como no sabíamos muy bien evaluar el estado de las velas, en Valencia, las llevamos a un profesional que nos dijo que estaban en buen estado y que podrían durar al menos 4 años o más. Sólo tuvimos que lavarlas, cambiar algún patín y ya.  El mástil (Sélden) y la botavara son de origen. No sé exactamente si la contra (sistema que sujeta la botavara) es de origen o si ha sido añadida por los antiguos dueños. Los obenques fueron cambiados en 2011 y parecen estar en buen estado; de todas formas se aconseja cambiarlos cada 10 años así que ya veremos.