Crónica de un viaje en velero ... y en pareja

Al cabo de dos mese y medio en Dominica recibimos la autorización de entrada en Grenada para poder pasar la temporada de huracanes. No hay que olvidar que Grenada es la isla más al Sur de todas las Antillas Menores y por lo tanto, con menos probabilidades del paso de un huracán, los cuales tienen tendencia y trayectoria más hacia el Norte.

Llegamos al puerto de Saint Louis en Saint Georges (Grenada) el 12 de junio del 2020. El protocolo sanitario nos exigió pasar 14 días en cuarentena en nuestro propio barco, fondeando al exterior del puerto. Al cabo de estos días, tuvimos que hacer un test antigénico con resultado negativo antes de poder ir a tierra. Todo transcurrió sin mayores dificultades y los días de cuarentena los dedicamos a hacer pequeñas reparaciones en el barco.

El azar hizo que coincidiéramos en este lugar con SIROCO, compañeros de navegación Argentinos que conocimos en Marie Galante (Guadalupe) unas semanas atrás.

Una vez finalizada la cuarentena nos pusimos todos rumbo a otro fondeadero llamado Prickly Bay en donde prácticamente pasamos los siguientes meses con algún que otro cambio a otra bahía como Woburn Bay.

Durante el tiempo que pasamos en este lugar nos dio tiempo para hacer un poco de todo, senderismo, snorkeling, compras . Moverse por Grenada es muy fácil. Se puede hacer en los minibuses locales que paran en cualquier sitio y son muy baratos. También están los taxis privados para aquellos que prefieren hacer un recorrido más rápido. Pero también es posible caminar. Nosotros teníamos una ruta habitual que solíamos hacer casi todas las semanas, desde Prickly Bay hasta la hermosa playa de Grand Anse. Después de un agradable baño y una buena ducha (Hay unas duchas públicas), hacíamos compra en el gran supermercado de IGA en el centro comercial “Spiceland Mall”.

Junto con Walter y Alicia (Siroco) también hicimos varias rutas de senderismo. Fuimos a “Antoine Lake”pasando por la destilería de ron que en ese momento estaba cerrada, las cascadas de “Seven sister”, las cascadas de “Annandale”.... también hubo visitas a la capital de Saint Georges donde podíamos comprar atún rojo fresco recién pescado directamente de las manos de los pescadores a precios muy razonables.

Los interminables aperitivos con personas que vas encontrando y conociendo en el camino, enriquecieron aún más esta larga estadía en Grenada. Cómo olvidar a Kathy y Jean Michel, a Ivo y Diana, a Phillipe....y a tantos otros que se cruzaron en nuestro camino.