Salimos de Mindelo (Cabo Verde) el 16 de enero del 2020. El rumbo, al incio, era la isla de la Dominica pero por problemas inesperados como un diente roto tuvimos que cambiar nuestros planes y dirigirnos al final a la isla de la Martinica donde pensábamos que por ser una isla francesa sería más sencillo para nosotros encontrar un dentista.

En pocas palabras podríamos resumir nuestro cruce del Atántico como “sencillo”, con vientos muy flojos  del NE (entre 7/8 nudos) y mar tranquila. Gracias a un teléfono satélite Iridium que nos habían prestado (Merci Patrick!!) podíamos enviar nuestra posición GPS a nuestroa amigos Marc en Cabo Verde y Gégé en Martinica, los cuales a su vez nos envíaban cada dos días por SMS la predicción metereológica. Así pudimos mantenernos bien informados  de lo que nos esperaba. Pero no hubo grandes cambios y al final recorrimos 2251 millas náuticas en 21 días.

Llegamos a Martinica el 5 de febrero, concretamente a Anse d Arlet donde sabíamos que nuestros amigos de viaje, Gégé y Sabine con su Naluca, estaban allí desde hacía ya algunos días.

¡Qué alegría al verles de nuevo! Llegábamos justo para el desayuno que como de costumbre nos habían preparado con tanto cariño. Pasamos la mañana con ellos, charlando, riendo, intercambiando nuestras respectivas experencias sobre el “cruce”....y después, una merecida siesta para descansar.