El Hierro es la más occidental y meridional de las Islas Canarias. Su capital es Valverde, donde, aparte de La Villa, también se encuentran el Puerto de La Estaca.

Salimos de Valle Gran Rey (La Gomera) el 25 de octubre 2019 por la mañana llegando al Hierro (Puerto de la Estaca) por la tarde el mismo día. (Una distancia de 39 MN).

Nada más llegar a el Hierro nos invadió una gran sensación de paz y tranquilidad. La amabilidad del guardia del puerto que vino a ayudarnos para las maniobras de amarre, el tiempo que nos dedicó para explicarnos pequeños detalles sobre la isla, informarnos sobre los horarios de autobuses (Guaguas) o cómo alquilar un coche nos hicieron darnos cuenta enseguida que en esa isla la gente tenía tiempo, que la gente sabía “vivir” de otra forma.

Al igual que hicimos en las otras islas, alquilamos un coche durante dos días, tiempo suficiente para recorrer y visitar los principales puntos de interés.

El primer día pasamos por toda la costa noroeste parando en lugares como en “Charco Manso” y “Charco Azul”, que son simplemente agujeros que la lava dejó a su paso solidificándose y creando ahora piscinas naturales cuando la marea baja. Son de fácil acceso ya que han sido acondicionadas con escaleras y solariums de madera para que todo el mundo pueda tener acceso sin mayores dificultades. “El pozo de la salud” es un pozo de aguas minero-medicinales en la costa del pueblo de la Sabinosa. A lo largo de los últimos siglos, El Hierro sufrió enormes sequías que obligaro a la población a emigrar. Al no haber agua potable se decidió ente 1702 y 1704 perforar el pozo para al menos dar de beber a los animales. A pesar de que el agua era algo salobre rápidamente se dieron cuenta que los animales la aceptaban sin problemas y de ahí que las personas decidieran empezar a beberla también constatándose que con el tiempo gozaban de mejor salud. Se extendió rápidamente la fama de que eran aguas curativas y en 1945 se construyó el primer balneario que en los años sucesivos sería abandonado y más tarde retomado por otras personas. Hoy en día, hay un Hotel-Balneario Pozo de la Salud que funciona como alojamiento turístico de calidad, además de ofrecer tratamientos de belleza y relax. “El faro de Orchilla” situado en el oeste de la isla de El Hierro y con fácil acceso en coche, ofrece un emplazamiento natural para contemplar el cielo frente a la tranquilidad del océano Atlántico en un lugar con escasa contaminación lumínica. Además de su importante valor astronómico, el recorrido también merece la pena en términos históricos: en el siglo XVII se escogió este punto como referencia para establecer el Meridiano Cero, hasta que se reubicó en el pueblo inglés de Greenwich en 1885. El “Mirador del Julán”  desde  donde podemos contemplar la vertiente sur de el Hierro y el perfil que la isla ha ido tomando a lo largo de los siglos. Desde aquí se aprecian también los numerosos conos volcánicos sin olvidar que estamos en realidad en la cara sur del mayor de todos, el que forma el Valle del Golfo. “El santuario de nuestra señora de los Reyes” es el templo en donde se venera a la patrona de la isla de El Hierro, la imagen de Nuestra Señora de los Reyes. La ermita se encuentra en la Dehesa de Sabinosa en el municipio de La Frontera. “El Pinar”  donde podemos apreciar hermosos ejemplares de pino canario, un árbol que por lo general mide entre 15 y 25 m de altura y su tronco entre 0,5 y 1 m de diámetro, aunque puede sobrepasar los 60 m de altura y los 2,5 m de diámetro. Crecen rápidamente y en pocas décadas llegan a medir 10 m. Esta especie tiene una característica muy especial gracias a la cual las cumbres de las islas siguen estando pobladas de vegetación, y es que el pino canario es… ¡Resistente al fuego! Esta peculiaridad se la debe al grosor de la corteza unido a la capacidad de florecer del tronco (vuelve a rebrotar incluso cuando ha perdido todas sus hojas y ramas), por eso sobrevive a incendios moderados. Después bajamos hasta la Restinga, en el sur de la isla y fuimos a nadar a las piscinas naturales de Tacorón que al igual que en otras calas de la isla están acondicionadas para que el acceso al agua sea fácil.

Toda una ruta de abrupta costa volcánica que no nos dejó indiferentes. En sus cumbres se cuentan más de 1000 cráteres volcánicos y en los alrededores se aprecian los dibujos que la lava ha hecho al petrificarse.

El segundo día visitamos más la zona interior pasando por la zona de Malpaso a 1501 metros de altitud, pasando por la Llanía,  y llegando hasta el mirador de la Peña en Guarazoca  diseñado por César Manrique en 1980 en el Risco de Tibajé a 700 metros de altitud. En estas llanuras pudimos comprobar que crecen las higueras, peras e incluso manzanos. Radicalmente diferente a toda la zona volcánica que vimos el día anterior donde apenas se mantienen en pie algunas “sabinas”. Luego volvimos a bajar hacia Las Playas donde aprovechamos para hacer algo de snorkeling en el Roque de la Bonanza en la costa Este donde se alza una roca a 200 metros desde el lecho marino.

En el puerto de la Estaca tuvimos la ocasión de volver a encontrarnos con nuestros amigos GéGé y Sabinne con los que volvimos a pasar muy buenos momentos y con los que pudimos salir al mismo tiempo hacia Cabo Verde el 2 de Noviembre del 2019.