Pero como las cosas en navegación nunca salen como uno las ha previsto, una semana se convirtió en casi un mes.Vientos contrarios del oeste (Poniente) o nada de viento, nos obligaron a ir haciendo paradas constantes y fondeando en lugares donde nunca habríamos imaginado ir : Torrevieja, Portman, Nijar, Roquetas del Mar, Almerimar, Adra, Castell del Ferro, Almuñecar, Fuengirola, Estepona. Sin contar con la rotura de la bomba de agua que nos retardó una semana en Estepona en un fondeadero muy abierto a fuertes vientos de Poniente con ráfagas de hasta 35 Kn. ¡Nada agradable y muy estresante! Una vez arreglada la bomba de agua y sin más opción que encender el motor por falta de viento pasamos por delante del Peñón de Gibraltar un 19 de julio para, por fin, poder entrar en la Marina de la Alcaidesa en la Línea de la Concepción. 

Gibraltar es el lugar de encuentro de muchos navegantes que deciden cruzar el Estrecho de Gibraltar cuando las condiciones metereológicas lo permiten para luego seguir su camino bien hacia Tánger (Marruecos), Madeira o las Islas Canarias.

En nuestro caso, habíamos decidido pasar unos días en Tánger antes de ir a Madeira ya que queríamos encontrarnos allí con nuestro amigo Marc que, él, a su vez, llegaría allí desde Túnez en su catamarán “Maesha”.

Las fechas de salida dependerían como siempre de esperar una buena “ventana” metereológica (vientos, marea y corriente favorable para poder cruzar el Estrecho de Gibraltar en condiciones seguras) lo que, mientras tanto, nos permitiría descansar, reponer fuerzas, hacer compras y conocer gente estupenda con la que intercambiar información y experiencias en “compañía” de unas buenas cervezas o, porqué no, unos refrescantes mojitos.

Tengo en mente a estupendos jóvenes como Oceanne y Reunaud que conocimos el último día antes de marcharnos de Gibraltar pero con los que pudimos compartir más tiempo en Tánger ya que ellos, al igual que nosotros, habían decidido en el último momento cruzar también a Marruecos. A ellos va dirigido mi recuerdo esperando volver a verles quién sabe dónde o cuándo.