El 24 de noviembre decidimos movernos para conocer otro fondeo, Carriçal, en Sao Nicolao a unas 68 Mn de Palmeira para pasar dos o tres días. Despues de volver a Boa Vista y Sal hemos vuelto a parar en São Nicolau, fondeando esta vez en Tarrafal.

Fondeo de Cariçal

Salimos de noche junto con Gége y Sab y llegaremos temprano por la mañana. Nuestro amigo Marc se había marchado un par de días antes con su madre que había venido a pasar con él 15 días y sabemos que volveremos a encontrales allí. Carriçal es un pueblito de pescadores donde el tiempo se ha detenido. Los pocos habitantes del lugar se dedican exclusivamente a la pesca para vivir y “sobrevivir”.  Pueblo aislado del resto de la isla, no hay carreteras, solamente pistas por las que se necesita un 4x4 para transitar y mas de 2 horas para llegar a la capital. Algunos paseos por sus áridos valles, bucear y nadar para descubrir los fondos marinos, aperitivos con los amigos al atardecer....hicieron de esos tres días una estadía maravillosa. Nuestros amigos Gégé y Sab tienenque continuar hacia Tarrafal pero nosotros, junto con Marc, iremos hacia Boa Vista para más adelante recibir amigos y familia que vendrán a visitarnos para Navidad. Así que llega el triste y duro momento de separarnos. Ellos continuarán su viaje hacia Tarrafal, después, Mindelo desde donde prepararán su travesía del Atlántico. Estamos tristes de verles partir pero sabemos que volveremos a verles del otro lado del Atlántico, en el Caribe!! Más sobre Cariçal

Fondeo de Tarrafal

El paisaje de São Nicolau es montañoso y muy variado. El principal centro urbano es Ribeira Brava que debe su nombre a los torrentes impetuosos en época de lluvias.

En las estrechas calles, callejones y plazas de la ciudad se mantiene la inconfundible arquitectura colonial. Pero también encontramos sus casas coloridas y sobre todo se respira tranquilidad. Hay hermosos paseos para hacer a pie aunque duros por la dificultad del desnivel. Nosotros subimos por un camino vecinal desde Ribera Brava hasta el pueblo de Cachazo. Más de dos horas de subida con un desnivel de más de 700 metros pero con impresionantes vistas sobre el valle de Ribera Brava.

La zona Oeste, la zona de Cachazo, generalmente está envuelta en neblinas pero nosotros tuvimos la suerte de contemplarla en todo su esplendor. El punto más alto de toda la isla es Monte Gordo,  a 1.312 m de altitud. Está situado en la parte occidental de la isla, a 6 km al oeste de la capital de la isla, Ribeira Brava. La montaña es de origen volcánico. Se puede hacer una  excursión a pie a través de su vegetación de coníferas y eucaliptos, bajo la cual crece una flora diversificada que la han permitido obtener la clasificación de Parque Natural; en su cráter, a 500 metros por debajo de la cima, se cultiva café. La cumbre es seca y sin vegetación, lo que permite en días claros, observar todas las islas del archipiélago.

Si nos dirigimos hacia el sur llegamos a Tarrafal, en cuya bahía hemos estado fondeando durante más de una semana. Es un  pueblo de pescadores que se hizo famoso por sus playas de arenas medicinales, ricas en titanio y yodo. Los habitantes de la zona de Tarrafal viven sobre todo de la pesca y de la industria de conserva de atúnLa pesca es además una de las principales ocupaciones de São Nicolau.

Decidimos pasar la Noche Vieja y recibir el Año Nuevo en Tarrafal. Junto con Marc, el sobrino de Thierry y yo fuimos a restaurante en frente del puerto. Cenamos tranquilamente, observando el ambiente que se iba formando poco apoco alrededor de la zona central donde estaba previsto un concierto de música tradicional y fuegos artificiales.

Y a las 24:00 del 31 de diciembre del 2019 dijimos adiós al viejo año y recibimos entre besos y abrazos al 2020 que esperamos nos traiga sobre todo salud y todo lo demás por añadidura.