Hemos estado casi tres meses en el archipiélago de Cabo verde. Nos ha gustado por sus paisajes, la amabilidad y hospitalidad de sus gentes y su diversidad. De las 10 islas que hay sólo hemos visitado 5 y nuestras preferidas han sido São Nicolau y São Antao.

Nuestra llegada fue en Palmeira, isla de Sal, un punto de llegada normal viniendo de Canarias porque tiene el servicio de inmigracion para poder obtener un visado que permitirá, además, poder moverse fácilmente por las otras islas. Sal nos ha gustado por su fondeo en Palmeira, sus bahías aisladas como Murdeira, sus desérticos paisajes y su accesibilidad para practicar deportes acuáticos.

Boa vista es bonita, algunas parte de dunas caracteriscas de la isla. El fondeo es muy grande aunque un poco lejos para el dingy. Muchas oportunidades de practicar deportes acuáticos directamente en el fondeo.

São Nicolau es una isla poco poblada y encantadora. De momento es poco turística. La parte norte tiene agua y por lo tanto es más verde ... sus montañas son ideales para pasear. En su capital, Ribera Brava, destacan sus típicas casas de colores y su calles estrechas. Desde un fondeo aislado y salvaje delante del pueblo pesquero de Carriçal se puede “sentir” este lugar situado en el fin del mundo.

No hemos tenido la ocasión de detenernos en Santa Lucia por culpa de la metereología, pero parece que esta isla desierta tiene un fondeo encantador. Normalmente hay que pedir un permiso en Mindelo pero las leyes no parecen aplicarse de una forma muy estricta sino de un modo más humano permitiendo así disfrutar de una forma más libre.

En São Vicente se encuentra Mindelo que se considera como la capital cultural del archipiélago. La ciudad de Cesaria Evora ofrece muchos restaurantes y bares con música, galerías y exposiciones … El resto de la isla es árido aunque se pueden encontrar bonitas bahías con playas de arena blanca como en San Pedro.

Por fin São Antao, una isla para practicar el senderismo, cerca de Mindello. No hemos fondeado allí sino que fuimos en ferry dejando Safari en el fondeo de Mindello.

Nos entristece no haber podido visitar las islas del sur pero  queda pendiente para volver en otra ocasión.